Miedo al éxito


 Miedo al éxito

La semana pasada hablábamos de como el miedo a la gente, principalmente el miedo a la desaprobación nos afecta para poder cumplir nuestra misión en la vida, esto nos afecta incluso en el área emocional de tal manera que gran parte de nuestro miedo al futuro y la ansiedad que sentimos al pensar en él se debe a todo lo que la gente a nuestro alrededor ha provocado. Ahora bien por un lado las personas a nuestro alrededor nos han afectado o presionado a sentirnos así, pero no todo queda en ellos la otra verdad es que nosotros mismos desarrollamos actitudes o comportamientos que nos afectan, si bien la gente lo inició nosotros le dimos continuidad a un mal sentimiento como es el miedo al éxito pero no el de nosotros sino al de los demás y este miedo se traduce como envidia.

Es por eso que quiero tocar la misma cita de la semana pasada pero en otra versión que creo le da otro angulo a esta situación.

Si tienes miedo de la gente, tú mismo te tiendes una trampa; pero si confías en Dios estarás fuera de peligro. Proverbios 29.25

Ya sabemos que el miedo a la gente es una trampa, pero esta traducción  específicamente nos dice que es una trampa que nosotros mismos nos tendemos. Así que el día de hoy hablemos de como nosotros somos responsables de nuestra propia ansiedad y miedo que desarrollamos por el éxito que los demás logran.

Nuevamente me enfoco  en mi preocupación por las nuevas generaciones y su ansiedad por el futuro, en parte este tiene que ver con la presión que ejercen los demás como ya lo hablamos la semana pasada pero por otro lado tiene que ver con lo que ellos mismos ven que los demás están logrando y ellos no, principalmente a través de las redes sociales.  Nuestro deseo de encajar en la sociedad nos presiona a través de lo que vemos, sea como sea seguimos la moda para sentirnos bien con los demás, para no sentirnos fuera de tono, y esto se hace cada vez mas fuerte a través de lo que vemos.

Aunque nos cueste entenderlo las redes sociales están provocando envidia. Como ya sabemos la gente publica lo mejor de sus vidas, a las personas no les gusta compartir fotos de sus ceros de calificación, o una foto de su comida no favorita. Y pues se la pasan viendo a otras personas así que no pueden evitar dar una opinión. Por lo que también es notable la envidia de la gente al criticar sin problemas lo que los demás hacen, además de que la gente se obsesiona con las personas que critica, sin duda vivimos en un tiempo donde la gente se ha vuelto completamente  toxica y basta con leer comentarios para darnos cuenta y eso es tan abrumador.

Así que hablemos de tres formas en la que la envidia nos afecta.

LA ENVIDIA NOS DESENFOCA.

Mente sana en cuerpo sano; por eso la envidia te destruye por completo. Proverbios 14.30 TLA

La envidia divide nuestra atención, por ver lo de los demás nos perdemos de lo nuestro.

Esta tiene sus fases, primero vemos lo que los demás tienen, deseamos lo que tienen y no queremos que tengan lo que tienen.  En parte es natural y normal tener ese sentimiento de admirar lo de alguien más pero el problema es cuando se pervierte y nos obsesionamos.

Por otro lado esto se complica cuando algunas cosas que se envidian no se pueden lograr porque están fuera del alcance como la juventud, o la personalidad y eso causa mucha frustración e insatisfacción.

Creo que muchos hemos leído esa parte de la biblia donde Jesús confronta a Pedro, pero recordamos que Pedro después de eso se preguntaba que había de Juan.

18 Te aseguro que cuando eras más joven, te vestías para ir a donde querías; pero cuando ya seas viejo, extenderás los brazos y otro te vestirá, y te llevará a donde no quieras ir. 19 Al decir esto, Jesús estaba dando a entender de qué manera Pedro iba a morir y a glorificar con su muerte a Dios. Después le dijo: —¡Sígueme!  

20 Al volverse, Pedro vio que detrás venía el discípulo a quien Jesús quería mucho, el mismo que en la cena había estado a su lado y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?» Juan 21.18-20 DHH

Mirar a los demás solo lograra que pierda el propósito de Dios para mi vida.

La biblia dice que todo iba bien hasta que Pedro vio a Juan entonces todo en ese momento cambió. Y es que fijarnos en lo que los demás hacen solo nos conduce a  perder nuestro enfoque, nos olvidamos de lo que Dios quiere hacer con nosotros, de lo que nos ha mandado, de nuestros talentos, de todo, nuestra atención está en el otro y solamente perdemos el tiempo sabe que hay gente que puede pasar tiempo estalkeando a otras personas solo para ver como es su vida, y eso es una completa perdida de tiempo, una cosa es conocer a una persona pero otra es husmear en la vida de ella solo para terminar criticando. Así que se pierde el tiempo  también las relaciones.

La biblia dice:

Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas. Santiago 3.16

Busque complicaciones en las relaciones y puede ser que detrás de ella exista la envidia.  Y es que la gente no está satisfecha con lo que son y tienen.  Lo que nos lleva al siguiente punto.

LA ENVIDIA NOS HACE COMPARARNOS

21 Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: —Señor, y a éste, ¿qué le va a pasar? Juan 21.21 DHH

Desde pequeños sentimos envidia y comenzamos a luchar por competir y comparar ¿alguien recuerda haber medido el vaso de refresco con su hermano? Y es que siempre estamos a las comparaciones.  La envidia nos hace ver a los demás de tal forma que en lugar de inspirarnos nos hace ver nuestras deficiencias y nos pega hace que te acomplejes mas.

La comparación puede llevar a la mediocridad, y es que cuando las personas viven comparando y compitiendo van a llegar a un punto en el que no podrán superar a la persona envidiada entonces no les quedará mas que tratar de apagar la luz de los demás para que ellos puedan brillar, si no pueden hacer algo mejor entonces descalificaran todo lo que la otra persona haga. Harán gestos o dirán cosas que minimicen el logro de alguien mas, de haber comprado o logrado algo. Eso solamente

Hay una palabra clave para distinguir a alguien que puede estar teniendo envidia y es cuando utilizan la palabra “no es justo” era lo que decíamos de pequeños a la hora de los mandados queremos que a todos nos toque parejo, pero la vida no es así, y ese también es el problema con algunos pensamientos de gobierno, donde todos queremos que nos toque parejo, pero la realidad es que no todos damos parejo. Así que usar la palabra no es justo puede ser una muestra de envidia, al mismo tiempo que no nos parece justo algo también juzgamos a la ligera, ¿Que hay detrás de un juicio? Sino envidia,  Las personas que entran a comentar y criticar no hay una razón sana. Analisese bien cuando juzga a alguien y es posible que note algún grado de envidia en sus palabra. Muchas veces me veo tentado a comentar algo en alguna publicación, pero pienso ¿que está moviendo este comentario? Y entonces dejo de escribir porque sé que no se trata de un pensamiento correcto, nunca escriba o publique algo movido por los demás sino por lo que usted realmente es.

Aprenda a confiar en Dios aun cuando todo le parezca injusto,

“Amigo, no estoy cometiendo ninguna injusticia contigo. ¿Acaso no aceptaste trabajar por esa paga? Tómala y vete. Quiero darle al último obrero contratado lo mismo que te di a ti. ¿Es que no tengo derecho a hacer lo que quiera con mi dinero? ¿O te da envidia de que yo sea generoso?”.  Mateo 20:13-15 (NVI)

Cuando tenemos envidia juzgamos a Dios, creemos que no hace las cosas correctamente, creemos que actúa dando favoritismo a otros pero por supuesto que no es así. No dejes que la envidia te afecte haciéndote dudar de Dios, sino al contrario confía en su amor y bondad hacia ti.

 La envidia es rebelión espiritual, cuando le decimos a Dios que no estamos contentos con lo que somos. Y toda esta insatisfacción no lleva al siguiente punto.

LA ENVIDIA LIMITA NUESTRO POTENCIAL.

22 Jesús le contestó: —Si quiero que él permanezca hasta que yo vuelva, ¿qué te importa a ti? Tú sígueme. Juan 21.22 DHH

Dios dice deja de pensar en los demás en lo que están haciendo, yo te diría que cierres un tiempo tus redes que te desintoxiques, que formes tu propia identidad porque la atención en ellos te está desenfocando.

La envidia nos limita porque nos frustramos antes tiempo, menospreciamos nuestras capacidades, descartamos rápido nuestro valor cuando vemos que alguien mas ya lo hizo, alguien mas está brillando, nos cansamos y rendimos rápido.

Tu singularidad es tu potencial, la envidia niega nuestra singularidad. Sin embargo la biblia dice:

Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. Efesios 2.10 NTV

Eres increíblemente hermoso y obra maestra de Dios, eres único y no hay nadie como tú, es verdad que tienes defectos pero ¿quien no los tiene? Cuando dejas de poner atención a las virtudes de los demás y miras las tuyas te darás cuenta de lo especial que eres sin caer en la egolatría.

En una de nuestras clases de compromiso enseñamos que todos tenemos una forma, y descubrir nuestra forma nos ayuda a tener una mayor seguridad en lo que somos y hacemos, creo que algo que ayudaría mucho a la humanidad es conocerse y conocer a los demás, aprender a entender que somos diferentes y que no tenemos que encajar en la forma de alguien mas, ni presionar a los demás para que sean como nosotros.

Para ir finalizando ya hablamos de como nos afecta la envidia pero debemos también saber como la superamos. Como ya dijimos deje de compararse, deje de vivir de las apariencias es increíble como la gente puede aparentar solo para verse mal, las personas pueden fingir felicidad, solo para demostrar y vivir de esa forma es muy triste, otro punto importante es sanar las heridas y autoestima ya sabemos que en gran parte nuestra mala conducta ha sido provocada y necesitamos romper con el pasado que nos afectó.

Aprenda a practicar la gratitud, sea agradecido, por todo lo que tiene, disfrute lo que tiene, incluso sea agradecido cuando los demás logren algo, celebre lo que los demás tienen, recuerde que la gracia de Dios no está limitada, Dios tiene para todos y también para usted, entre mas disfrute los logros de los demás mas disfrutará cuando lleguen los de usted, si no aprecia los éxitos de los demás es posible que los suyos no le sepan a nada y vivirá insatisfecho, tener un habito agradecido le ayudará a no compararse de forma negativa, esto también se logra practicando el contentamiento, ame lo que tiene y viva feliz, eso le ayudará a no ver el futuro con incertidumbre sino que puede disfrutar la vida hoy, por ahí dicen que depresión es mucho del pasado y ansiedad mucho del futuro y es porque la gente no está disfrutando su presente, viva contento con su presente, aprenda de su pasado y trabaje por su futuro.

Por ultimo piense en un plan para cambiar y mejorar, las comparaciones no son para que se frustre sino para aprender, y si definitivamente ha encontrado algo en su vida que no le agrada pues trabaje en eso para cambiarlo, ya dijimos que la mediocridad nos hace rendirnos y criticar para no esforzarnos pero no seamos así, haga un plan y piense como puede lograr superar esa situación de su vida.

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