Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes; Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.
Estos hombres notaron una estrella muy particular que les llamó la atención, así que decidieron estudiarla e interpretaron que había nacido un rey y decidieron ir a donde ellos estaban seguros había nacido. Por lo tanto, estos hombres nos transmiten tres lecciones importantes en la actualidad.
⭐I. Los sabios nos enseñaron dónde encontrar a Jesús.
La Biblia relata que los magos llegaron a Jerusalén, donde vivía el rey Herodes, en busca de Jesús. Lógicamente, al buscar a un rey recién nacido, lo hicieron en el lugar donde residen los reyes. Sin embargo, Jesús no estaba en el palacio de Herodes ni tampoco en el templo, donde también podrían haberlo buscado. Esto nos enseña que a veces las personas buscan a Jesús en lugares equivocados, cuando Él puede estar en el sitio menos esperado.
Al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra (Mateo 2. 11).
Jesús no estaba en un palacio, ni en el templo, ni tampoco seguía en el pesebre, como nos lo presentan en las historias. Jesús estaba en una casa. Los niños deben comprender que pueden buscar a Jesús en el templo, pero también pueden encontrarlo en sus propias casas; Jesús está cerca de ellos cuando creen en Él.
⭐II. Los sabios nos enseñaron quiénes pueden encontrar a Jesús.
Estos sabios también expresaron su deseo de conocer el paradero de Jesús porque habían llegado con la intención de adorarlo. La búsqueda de Jesús se conecta directamente con el deseo de rendirle culto.
Enviándolos a Belén, Herodes dijo: "Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore" (v. 8).
Aunque Herodes afirmó también querer adorar a Jesús, sabemos que era una mentira, ya que en realidad pretendía hacerle daño. Solo aquellos que tienen el propósito sincero de adorar a Jesús pueden verdaderamente encontrarlo. Muchas personas buscan a Jesús, pero no todos lo hacen con la intención de adorarlo; algunos buscan obtener algo, otros quieren criticarlo. Sin embargo, solo aquellos que buscan adorarlo pueden encontrarlo.
⭐III. Los sabios nos enseñaron qué hacer cuando encontramos a Jesús.
Al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María y, postrándose, lo adoraron; luego, abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra (Mateo 2.11).
Los sabios llevaron tres regalos (Otra razón por la que se cree eran tres). Le entregaron oro en reconocimiento de su realeza, incienso por ser Dios y mirra por su humanidad. No se presentaron ante Jesús con las manos vacías. A pesar de que la Biblia no los describe como reyes, solo como sabios, esto nos muestra que no es necesario ser rey o sabio para ofrecer algo a Jesús. Entonces, ¿qué puedes ofrecerle tú a Jesús?
Lo que muchos cristianos le hemos ofrecido a Jesús es nuestro corazón, con el cual hemos creído en Él.
Conclusión. La historia de los sabios de Oriente en Mateo nos inspira a buscar a Jesús con un corazón sincero y a encontrarlo en los lugares más inesperados de nuestras vidas. Nos enseñan que no importa de dónde venimos, sino la intención con la que buscamos. Al seguir su ejemplo, aprendemos a reconocer a Jesús no solo con la mirada, sino con el corazón, y a ofrecerle lo mejor de nosotros: nuestra fe, adoración y entrega sincera. Su relato nos recuerda que, cuando encontramos a Jesús, nuestras vidas se convierten en el regalo más valioso que podemos ofrecerle.
Oración modelo. Señor Jesús, así como los sabios de Oriente te buscaron con todo su corazón, ayúdame a buscarte siempre con sinceridad y a encontrarte en cada parte de mi vida. Te ofrezco lo mejor que tengo: mi fe, mi amor y mi deseo de seguirte. Guíame para adorarte con un corazón puro y para compartir tu mensaje con los demás. Amén."
⭐Llamado a la acción. ¡Esta semana pongamos en práctica las lecciones de los sabios de Oriente! Aquí tienes tres pasos para poner en práctica lo que aprendimos:
1. Busca a Jesús en tu día a día. Dedica un momento cada día para hablar con Él en oración, ya sea en tu casa, en la escuela o antes de dormir.
2. Haz algo con el corazón. Los sabios trajeron regalos; tú también puedes ofrecer algo a Jesús. Puedes pensar en que puedes dar a la iglesia, puedes servir ayudando en algo pequeño, pero sería especial para Jesús. También puedes ayudar a alguien, compartir algo que tengas o hacer una buena acción pensando en agradarlo a Él.
3. Invita a alguien más. Cuenta esta historia a un amigo o familiar y dile que Jesús también está cerca de ellos si lo buscan con sinceridad.
¡Esta semana, sé un sabio y comparte el mensaje de Jesús con los demás! ¿Quién está listo para hacerlo?
Juego: "Siguiendo la Estrella de Belén"
Preparación:
1. Estrellas: Crea muchas estrellas de papel y cuélgalas o pégalas en el techo o en las paredes.
2. Contenido bajo las estrellas: Escribe en papelitos que irán debajo de las estrellas:
Preguntas relacionadas con la historia de los sabios.
Tareas sencillas (por ejemplo, "Di el versículo que aprendimos hoy," "Imita cómo camina un camello," "Canta un coro").
Pequeños premios (como dulces o juguetes).
3. La estrella de Belén: Marca una de las estrellas como la especial (la estrella de Belén) y coloca debajo de ella el mejor premio.
Instrucciones:
1. Explica a los niños que son los sabios que buscan la estrella de Belén entre todas las estrellas.
2. Por turnos, cada niño elige una estrella. El maestro retira el papelito o el premio que está debajo de la estrella elegida.
3. Si el niño elige una estrella que no es la estrella de Belén, realiza la acción escrita en el papelito o recibe el premio menor.
4. El juego continúa hasta que un niño encuentre la estrella de Belén y gane el mejor premio.
Ideas adicionales para el contenido de las estrellas:
Preguntas fáciles: "¿Cuántos regalos llevaron los sabios a Jesús?" o "¿Dónde encontraron a Jesús?"
Tareas rápidas: "Haz un sonido de camello" o "Da tres pasos como si cruzaras el desierto."
Pequeñas sorpresas: Dulces, calcomanías, o juguetes pequeños.
La estrella de Belén: El mejor premio podría ser un juguete especial, una bolsa de dulces más grande o un recuerdo relacionado con la historia.
Reflexión final:
Así como los sabios buscaron la estrella de Belén para encontrar a Jesús, nosotros también podemos buscar su guía en nuestras vidas. Al igual que hoy descubrimos la estrella especial, ¡Jesús siempre nos guía hacia cosas buenas cuando lo buscamos de corazón!
Hoja de trabajo para niños grandes
Hoja de trabajo para niños medianos
Hoja de trabajo para niños pequeños
Respuestas crucigrama
Consejos finales para los Maestros
1. Vincula las Preguntas con el Contenido: Asegúrate de que las preguntas en las hojas de trabajo estén directamente relacionadas con los puntos que abordarás en el bosquejo. Esto ayudará a los niños a conectar la información y entender mejor el mensaje.
2. Adapta Según la Edad: Cada grupo de niños tiene sus propias capacidades y niveles de comprensión. Ajusta tu enseñanza para adaptarse a la edad y nivel de comprensión de tus alumnos, de modo que puedan absorber mejor el contenido.
3. Dedica Tiempo para la Oración: Antes, durante y después de la clase, tómate un tiempo para orar. Ora por los niños antes de la clase, pidiendo que sus corazones estén receptivos y abiertos para aprender. Durante la clase, involucra a los niños en la oración, permitiéndoles compartir sus propias peticiones. Después de la clase, ora por aquellos que asistieron y también por aquellos que no pudieron asistir.
4. Preparación Anticipada: Descarga y imprime con suficiente antelación tus materiales de clase. Esto te permitirá revisar el contenido y asegurarte de que tienes todo lo necesario para una experiencia de aprendizaje efectiva.
5. Organiza Materiales: Prepara todos los materiales que necesitarás antes de la clase. Asegúrate de tener libros, hojas de trabajo, lápices, marcadores o cualquier otro material que planees usar durante la lección. Una buena organización facilitará el flujo de la clase.
6. Fomenta la Participación: Durante la clase, anima a los niños a participar y hacer preguntas. Crea un ambiente en el que se sientan cómodos compartiendo sus pensamientos y dudas. Esto fomentará un diálogo abierto y enriquecedor.
7. Variedad en la Enseñanza: Utiliza diferentes métodos de enseñanza para mantener el interés de los niños. Combina lecturas, actividades prácticas, preguntas interactivas y discusiones grupales para mantener la atención y la participación activa.
8. Sé Flexible: Aunque tengas un plan estructurado, sé flexible para ajustarte a las necesidades del grupo. Si ves que los niños están especialmente interesados en un tema en particular, puedes profundizar en ese tema y adaptar tu enfoque.
9. Crea un Ambiente Agradable: Asegúrate de que el espacio donde se lleva a cabo la clase sea acogedor y seguro. Utiliza colores alegres, coloca material visualmente atractivo y fomenta la interacción amigable entre los niños.
10. Termina con una Reflexión: Al final de la clase, brinda a los niños la oportunidad de reflexionar sobre lo que aprendieron. Puedes hacerlo a través de preguntas abiertas, dibujos o simplemente pidiéndoles que compartan lo que más les impactó.
Recuerda que cada niño es único, y tu dedicación en la preparación y la enseñanza tendrá un impacto duradero en su crecimiento espiritual y personal. ¡Disfruta del proceso y del privilegio de ser un maestro que guía y motiva a los niños en su camino de aprendizaje y descubrimiento!
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