Pablo y Silas en la carcel

Pablo y Silas en la carcel 

Propósito general: De aliento, para que los niños reciban fortaleza, consuelo y esperanza al saber que Dios los acompaña y los sostiene cuando atraviesan momentos difíciles o de miedo.

Propósito específico: Que los niños aprendan a confiar en Dios y a elevar cánticos de alabanza para cambiar su actitud cuando enfrentan problemas o situaciones complicadas.


Versículo bíblico:

"Pero a eso de la medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían."

— Hechos 16:25 (RVR1960)

Pasaje bíblico:

 Hechos 16:16-34

Introducción

¿Sabías que podemos saber cuándo va a llover, cuándo se acerca un huracán o incluso cuándo va a ser un día muy caluroso, pero nadie, absolutamente nadie en el mundo, ni los científicos puede saber cuándo va a temblar. La tierra puede temblar en cualquier momento,mientras duermes, mientras juegas o mientras estás en la escuela, sin dar ningún aviso.

Además¿sabías que durante un terremoto muy fuerte, la Tierra emite un sonido grave que  casi no podemos escuchar, pero que hace que los animales comiencen a actuar de formas rarísimas horas antes? Hay historias de personas salvadas por las reacciones de los animales es muy interesante.  Pero hoy vamos a conocer una historia muy interesante sobre un temblor muy especial, uno donde no fueron las rocas de la Tierra las que se movieron, ¡sino el poder de Dios respondiendo a una canción!

Así que hoy vamos a estar hablando sobre tres lecciones de la historia de Pablo y Silas en la cárcel para aprender cómo actuar cuando nuestra vida se sacude como si fuera un terremoto. 

 La realidad de la prueba

¿Cómo te sentirías si todo el tiempo estuvieras haciendo haciendo algo bueno, algo correcto, ayudando a los demás o hablando de Jesús, y de repente, en lugar de recibir un premio, te meten en problemas? Eso fue lo que le pasó a Pablo y a Silas. Ellos no habían robado nada, no le habían hecho daño a nadie; al contrario, estaban ayudando a las personas. Pero la gente del pueblo se enojó muchísimo, armó un gran alboroto y las autoridades los golpearon y terminaron en la cárcel.

Esa cárcel no era cómoda. Era un lugar oscuro, frío, húmedo, con ratas, mal olor y cadenas pesadas de hierro que seguramente lastimaban sus manos y sus pies. ¡Estaban en el peor lugar posible, y todo por hacer cosas buenas!

Y aunque no quisiéramos a veces nos pasa algo parecido a nosotros. La gente piensa que porque somos cristianos y vamos a la iglesia, nuestra vida va a ser fácil donde nunca pasa nada malo, nadie se enferma, nadie se pone triste y los problemas desaparecen. Pero a veces llegan los problemas —como cuando tus papás se pelean, cuando te cambian de escuela y te sientes solo, cuando alguien de la familia se enferma o cuando te va mal en algo—, cuando eso pasa pensamos;  "¿Por qué me pasa esto si yo intento portarme bien? ¿Dónde está Dios?"

La verdad es que la Biblia nunca que no nos pasarian cosas malas o dificiles. Jesús mismo dijo que en el mundo tendríamos aflicciones y momentos difíciles. Pablo y Silas eran sirevos de Dios, ¡y aun así terminaron con cadenas en una cárcel oscura!

Si estás pasando por un momento difícil, por una situación fea, triste o injusta que te hace llorar o sentir miedo, hoy tienes que saber  algo muy importante: tambien vas pasar por problemas, y eso no significa que Dios te haya abandonado o que ya no te quiera.Pero, aunque parezca que tu vida está temblando y parezca que estás encerrado en la oscuridad, Dios sigue ahí mismo, contigo,  a tu lado y preparando algo increíble 

El poder de la alabanza

Imagína por un  momento estás en una celda oscura, tus manos y tus tobillos duelen por las cadenas de hierro, el piso está frío y hueles la humedad. ¿Crees que tendrías ganas de cantar?. Lo más normal, cuando nos sentimos tristes, preocupados o estresados, es querer llorar, enojarnos, deprimirnos o quedarnos callados en una esquina.

Pero Pablo y Silas. A pesar de estar lastimados y atrapados injustamente, ¡ellos comenzaron a cantar! Y no cantaban bajito tristes y desanimados para que nadie los oyera; la Biblia dice que cantaban y alababan a Dios tan fuerte que los demás presos los escuchaban. ¡Imagínate la cara de los otros prisioneros al ver a dos hombres cantando en medio de una prisión!

Eso nos dice el  increíble poder de la alabanza. Cuando estamos pasando por un momento difícil, lo primero que hacemos es quejarnos, pero cuando decidimos alabar a Dios en el momento dificil:

Inspiramos a los que están a nuestro alrededor: Los demás presos también estaban sufriendo, enojados y pasando por un momento muy feo. Al escuchar a Pablo y Silas cantar con tanto ánimo y confianza en Dios, se quedaron seguramente se suntueron mejor. A veces, cuando nosotros atravesamos una prueba y decidimos confiar y alabar a Dios en lugar de amargarnos, podemos hacer sentir bien a otros.

Cuando cantamos movemos el poder de Dios: ¡El canto de Pablo y Silas llegó directo al cielo! Y de repente, ¡la tierra tembló! Tan fuerte que sacudió la cárcel, hizo que las cadenas se rompieran y que las puertas se abrieran de par en par.

Cuando alabamos a Dios, nuestra música y nuestra oración tienen el poder de romper cadenas y derribar cualquier lo que nos tenga atrapados..

El propósito del testimonio

A veces, cuando nos pasa algo muy difícil o nos encontramos en un lugar feo, pensamos: "¿Por qué Dios me puso aquí? ¿Por qué me tuvo que pasar esto a mí?" Pensamos que es mala suerte. Pero a veces no nos damos cuenta que Dios puede hacer cosas buenas en medio de lo malo. 

Después del temblor: todos los presos estaban libres de salir corriendo. El carcelero, al ver las puertas abiertas, se tuvo miedo. En aquella época, si un prisionero se escapaba, a los guardias les costaba la vida. así que como pensó que ya todo estaba perdido, sacó su espada para quitarse la vida.

Pero en ese momento Pablo le gritó: "¡No te hagas ningún daño! ¡Todos estamos aquí!"

Ninguno de los presos huyó. El carcelero, corrió hacia ellos y les hizo la pregunta más importante de su vida: "Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?"

Fue ahí donde Pablo le dijo: "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa." Ese día, el carcelero y toda su familia creyeron en Dios, se bautizaron y se llenaron de una gran alegría.

A veces pasamos por problemas, tristezas o situaciones difíciles no porque Dios se haya olvidado de nosotros, sino porque nos está llevando al lugar donde alguien necesita conocerlo. Tal vez tu escuela, tu colonia o tu propia familia están pasando por momentos difíciles, y Dios puede usarte para  que otras  personas puedan ver el amor de Jesús y también crean en Él.

Conclusión. La próxima vez que sientas que tu vida tiembla y  que los problemas te encierren, recuerda la historia de Pablo y Silas. los problemas llegan a la vida de todos, pero no estás solo. Tienes la oportunidad de dejar que tu fe en Dios auyude a otros. Tus pruebas pueden tener un propósito, y Dios  te puede usar incluso tus momentos más difíciles

Oración modelo. Señor, gracias porque aunque a veces pasamos por momentos difíciles y nos sentimos atrapados, tú nunca nos dejas solos. Ayúdanos a cantar y confiar en ti cuando tengamos miedo, y usa nuestra vida para que otras personas puedan conocer tu gran amor. Amén."

Llamado a la acción. Ahora que ya conociste esta increíble historia y descubriste que Dios está con nosotros incluso cuando la tierra tiembla, es momento de llevar lo que aprendimos afuera. No te quedes con este secreto: ¡ponlo por obra durante toda la semana! Aquí tienes tres retos prácticos para hacer brillar tu fe:

 Reto 1: Elige una canción cuando sientas miedo. Si esta semana te enfrentas a un problema, a un examen difícil, a un regaño o te sientes triste, recuerda a Pablo y Silas. En lugar de quejarte o cerrarte, pon una alabanza en tu boca, cántala fuerte en tu habitación y dile a Dios que confías en Él. El proximo domingos nos cuentas que canto elegiste. 

Reto 2: Inspira a otros.  Observa a tu alrededor. Si ves a un amigo en la escuela que está triste, solo o pasando por un momento difícil, acércate a él. Compártele una palabra de aliento, un dibujo o demuéstrale bondad; recuerda que tu actitud puede cambiar el día de alguien más.

Reto 3: Comparte a Cristo. Piensa en alguien de tu familia o de tus amigos que todavía no conoce bien el amor de Jesús. Esta semana, platícale con mucha alegría algo bueno que Dios haya hecho por ti o invítale a conocer cuánto lo ama Dios.

Juego: "A oscuras en la prisión: Encuentra la alabanza"

 Objetivo del juego

Experimentar la sensación de estar en una celda totalmente a oscuras y descubrir cómo, en medio de la confusión y el temor, la voz de la alabanza y la guía correcta nos llevan a la salvación.

Materiales necesarios

Vendas para los ojos (o pañuelos) para todos los niños.

Un espacio despejado y seguro en el salón o patio (sin objetos con picos u obstáculos peligrosos donde se puedan tropezar).

Instrucciones paso a paso

 1. Los roles secretos:

    El maestro elige a dos niños que serán Pablo y Silas.

    Se elige a un niño que será el Carcelero (quien está "a oscuras" y necesita ayuda).

    Todos los demás niños del grupo serán los presos que están en las otras celdas.

 2. La oscuridad total:

    ¡A todos los niños (incluyendo a Pablo, Silas y los presos) se les ponen las vendas en los ojos! (Esto hace que nadie haga trampa viendo y todos vivan la experiencia de la oscuridad de la prisión).

 3. El inicio de la música y el canto:

El juego comienza cuando los niños que son Pablo y Silas empiezan a cantar o tararear fuerte una alabanza o la canción que vieron en la clase. Los demás presos pueden hacer ruidos suaves o murmullos, pero Pablo y Silas tienen que cantar con más fuerza y ánimo para que su voz destaque.

 4. La búsqueda del Carcelero:

El Carcelero (también con los ojos vendados) camina con los brazos estirados por la zona, intentando atrapar a alguien guiándose únicamente por el sonido.

Si el Carcelero atrapa a un preso normal, gana 1 punto (el preso puede darle una pista o decir una palabra clave).

Pero si el Carcelero logra encontrar y atrapar a Pablo o a Silas, ¡gana 3 puntos extra o un gran aplauso, porque encontró la fuente de la esperanza!

 5. La enseñanza final (El gran cierre):

 ¿Se dieron cuenta de lo difícil que era moverse a oscuras sin poder ver nada? Así se sentía el carcelero: perdido, asustado y sin saber qué hacer. Pero cuando escuchó la voz de Pablo y Silas cantando y hablándole de Dios, supo hacia dónde ir. En la vida, cuando estemos en la oscuridad de los problemas, Dios siempre pondrá una voz de esperanza para guiarnos a la luz."


Hoja de trabajo para bebés



Hoja de trabajo para niños pequeños


Hoja de trabajo para niños medianos



Hoja de trabajo para niños grandes








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