La obra más grande de la creación
La obra más grande de la creación
Propósito General (Ético o Moral): Que los niños comprendan su valor como creaciones perfectas de Dios, fortaleciendo su identidad y autoaceptación, para que conduzcan sus vidas con la seguridad de que no son un error y traten a su entorno con el respeto y la armonía con la que fueron diseñados.
Propósito Específico: Que al terminar la lección, el niño sea capaz de identificar que sus características físicas, talentos y forma de ser son parte de un diseño divino único (utilizando el ejemplo del capibara), logrando contrarrestar pensamientos de inseguridad personal y comprometiéndose a realizar tres acciones prácticas en la semana para poner en marcha sus capacidades y promover la paz con quienes le rodean.
Versículo Bíblico:
"Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera." — Génesis 1:31a
Pasaje Bíblico:
Génesis 1:24-31.
Introducción. ¿Alguna vez has visto un animal tan raro que te haga pensar si será real?
Si te pones a pensar en los animales que existen en el mundo, te darás cuenta de que hay algunos muy, pero muy extraños. Piensa, por ejemplo, en el ornitorrinco: tiene pico de pato, cola de castor, pone huevos y además tiene patas con membranas. ¡Parece un rompecabezas de varios animales juntos! O el pez gota, que parece una masa gelatinosa con una cara un poco triste, o el camaleón, que puede mover un ojo hacia arriba y el otro hacia abajo al mismo tiempo.
Al verlos, nos ponemos a pensar: ¿será que ese animalito salió defectuoso o que cuando Dios los estaba haciendo se le fue la luz?
¡Claro que no! Ningún animal es un error. Todos tienen un diseño súper especial hecho por el mejor Diseñador del universo.
La trompa del elefante parece una manguera rara, pero le sirve como una mano para abrazar a su bebé, como un popote para tomar agua y hasta como un tubo de respiración si le toca nadar en un río profundo. Extraordinario.
El cuello de la jirafa es larguísimo, pero gracias a eso puede alcanzar las hojas más tiernas y ricas en la copa de los árboles, donde nadie más llega.
Y luego está nuestro gran amigo el capibara, parece un hámster gigante, ¿verdad? Pero Dios lo diseñó perfectamente para vivir en el agua y en la tierra. Tiene patitas como las de los patos para nadar rapidísimo y tiene sus ojos, orejas y nariz en la parte más alta de su cabeza. Así puede estar flotando en el agua, escondido y fresquito, pero enterado de todo lo que pasa afuera como si fuera un submarino.
Ahora ¿Qué tal tú? Dios también te diseñó a ti. Dios puso tanto cuidado, detalle, amor y tiempo en planear cómo sería la trompa de un elefante, las patitas de un capibara o los ojos de un camaleón. ¡imagínate el cuidado que tuvo cuando te hizo a ti!
Tú no eres el resultado de la casualidad, ni un accidente. Tú eres la obra mas grande de la creación, es por eso que hoy hablaremos tres cosas maravillosas sobre la forma en que fuiste creado:
1. Fuiste creado de forma única
Dios no tiene moldes para hacer personas, como si fueran pan. Cada persona es hecha única e irrepetible. Incluso los gemelos tienen diferencias. Dios eligió el color de tus ojos, la forma de tu sonrisa, tu tono de voz y hasta las huellas de tus dedos. Si miras tus manos en este momento, debes saber que en todo el planeta Tierra, entre miles de millones de personas, ¡no existe nadie que tenga tus mismas huellas digitales! Eres único.
2. Dios no comete errores
¿Alguna vez has pensado que no te gusta como eres? A veces nos vemos al espejo y pensamos: ojalá fuera más alto" o "No me gusta mi cabello" o "Me gustaría ser tan rápido para los deportes como mi amigo". Pero la verdad es que ¡Dios no hace cosas mal hechas o defectuosas! Cada parte de tu cuerpo y de tu forma de ser fue planeada por Él. Dios te ama tal y como eres hoy. Eres valioso y especial porque fuiste creado por él. Y aún cuando a veces parece que tenemos defectos, también tenemos otras virtudes.
3. Tienes un propósito especial
Dios no te diseñó solo para existir en el mundo, sino porque tiene un plan maravilloso para tu vida. Él te dio talentos. Tal vez te hizo muy bueno para escuchar a los demás, para dibujar o para las matemáticas, o eres muy hábil para los deportes, o quizás para cantar, para armar cosas o para hacer sonreír a alguien que está triste. Todo lo que eres te hace especial.
Recuerda siempre lo que dice la Biblia en el Salmo 139:14:
"Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras".
¡Tú eres una de esas obras maravillosas!
Conclusión. Así que, la próxima vez que veas un animal extraño, o cuando te mires al espejo por la mañana, recuerda que el mismo Dios que inventó los colores del camaleón y las patitas del capibara, se tomó todo el tiempo del mundo para formarte a ti. No importa si eres alto, bajo, tímido o muy platicador; eres exactamente como tu Creador quería que fueras. Estás hecho con amor, con perfección y para un plan maravilloso. ¡Nunca olvides que eres el diseño favorito de Dios!
Oración Modelo. Amado Dios, hoy quiero darte las gracias porque eres el mejor Diseñador de todo el universo. Gracias por crear un mundo tan hermoso, lleno de animales asombrosos y divertidos como el capibara. Pero sobre todo, gracias por haberme creado a mí. Ayúdame a recordar siempre que no soy un error, que soy la obra más grande de la creación y que tienes un propósito especial para mi vida. Te pido que me ayudes a ver lo valioso que soy ante tus ojos y a compartir tu amor con los demás. En el nombre de Jesús, Amén.
Llamado a la Acción: ahora que sabes que eres un diseño perfecto de Dios es momento de poner esa verdad en práctica en tu vida diaria. Esta semana tienes una misión especial.
Paso 1: El reto del espejo. Cada mañana de esta semana, cuando te levantes y te mires al espejo para peinarte o lavarte los dientes, vas a sonreír y a hacer una oración frente al espejo: "¡Gracias Dios, porque soy un diseño perfecto tuyas y no un error!". Esto te ayudará a empezar el día recordando lo valioso que eres para Él.
Paso 2: Descubre tu superpoder. Elige una de las habilidades o talentos únicos que Dios te dio (como dibujar, cantar, ser un buen oyente, ordenar tus juguetes rápido o hacer reír a la gente) y úsala para ayudar a alguien en tu casa o en la escuela esta misma semana. ¡Pon a trabajar el diseño de Dios en ti!
Paso 3: Activa el "Modo Capibara". El capibara es un animal súper amigable y pacífico que no busca peleas. Tu tercer reto será identificar a alguien que te caiga un poco mal, o a un compañero que suela estar solito, y hacer una buena acción por él: compártele un dulce, salúdalo con alegría o invítalo a jugar. ¡Demuestra que fuiste creado para amar!
Juego. El Capibara se quema
Para cerrar esta clase con mucha energía, vamos a jugar una versión súper especial de un juego que seguro ya conoces: "La papa caliente", ¡pero esta vez el protagonista será nuestro amigo el capibara!
¿Qué necesitas?
Un peluche, una pelota pequeña o un cojín (ese será tu "capibara").
Música divertida o alguien que aplaudá dando la espalda al grupo.
¿Cómo se juega?
Todos los niños se sientan en un círculo muy juntos.
Alguien se pone al centro o de espaldas al círculo y empieza a cantar: "¡El capibara se quema, se quema, se quema...!" mientras los niños se van pasando el peluche lo más rápido que puedan hacia la derecha.
Cuando la persona grite: "¡Se quemó!", el niño que tenga el capibara en sus manos en ese momento se detiene.
El giro del diseño perfecto: El niño que se quedó con el capibara tiene que ponerse de pie y compartir con todos un talento, una habilidad o algo hermoso que Dios haya diseñado en él (por ejemplo: "¡Dios me diseñó muy bueno para el fútbol!" o "¡Dios me dio el talento de dibujar muy bonito!"). Si el niño es muy tímido, ¡toda la manada (sus amigos del círculo) puede gritar un superpoder o cualidad bonita que vean en él!
El juego continúa para que varios niños tengan la oportunidad de recordar y celebrar en voz alta que son la obra más grande de la creación. ¡A correr el capibara!










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