El tiempo de Dios tiene sentido

El tiempo de Dios tiene sentido


Hace unos días, mientras visitaba una iglesia debido a que me encontraba fuera de la ciudad, pues asistir a la iglesia es para mí como he dicho es un "no negociable", Mientras la pastora compartía su tema escuché algo que habló a mí vida. En medio de la enseñanza, mencionó un versículo casi de pasada, pero para mí fue un momento de revelación. Es de esas ocasiones en las que Dios te habla no por el tema central, sino a través de una palabra indirecta que parece escrita especialmente para tu situación actual.

El pasaje es Éxodo 23:29-30 (NVI):

"Sin embargo, no los desalojaré en un solo año, no sea que, al quedarse desolada la tierra, aumente el número de animales salvajes y te ataquen. Los desalojaré poco a poco, hasta que seas lo bastante numeroso para tomar posesión de la tierra".

Este pasaje nos revela tres verdades importantes que a veces olvidamos en medio de nuestra desesperación:

la primera es que en ocasiones Dios no elimina nuestros problemas de forma inmediata para evitar que algo peor nos ataque. Lo segundo es que el proceso para alcanzar nuestro éxito la mayoría de las veces será gradual. y lo tercero es que Dios quiere fortalecernos y permitir que crezcamos lo suficiente para que seamos capaces de sostener y administrar la bendición que Él ya tiene lista para nosotros.

Esto contradice directamente nuestros deseos naturales. La mayoría quisiéramos que Dios borre los obstáculos para dejar de batallar; soñamos con prosperar de la noche a la mañana y esperamos que, cuando la abundancia llegue, sabremos automáticamente qué hacer con ella.

Pero la realidad espiritual es distinta. Debemos grabar esto en nuestro corazón: Dios no hará milagros en nuestra vida que terminen trayendo mayores dificultades por nuestra falta de preparación. Él no nos entregará victorias que no seamos capaces de valorar, ni bendiciones que no tengamos la madurez de sostener.


Entender esto transforma nuestra desesperación en una paz profunda, porque comprendemos que lo que parece un "retraso" es, en realidad, un diseño perfecto de amor. A través de este pasaje, descubrimos que el ritmo de Dios tiene una lógica que nuestra visión corta no siempre alcanza a ver, revelándonos tres verdades fundamentales sobre nuestra situación actual:»

Dios no quita los problemas


"Sin embargo, no los desalojaré en un solo año, no sea que, al quedarse desolada la tierra, aumente el número de animales salvajes y te ataquen." (Éxodo 23:29)

He dicho antes que la Biblia no es solo un libro de fe, sino también un registro fascinante de la historia de la humanidad. Para entender este versículo, debemos situarnos en el siglo XV a.C. Estamos hablando de un tiempo en el que la presencia humana era el único freno real para la naturaleza hostil. La tierra era verdaderamente indómita; sin la presencia de humanos la naturaleza salvaje tomaba el control del territorio y enfrentarla aunque parezca raro sería mas complicado que enfrentar a personas como enemigos. Así que había un riesgo si Dios eliminaba los enemigos se daba este "vacío" en el que alguien mas tenia que tomarlo y en este caso serían las fieras. Para el pueblo, habría sido mucho más difícil luchar contra una plaga de leones o animales salvajes en una tierra desolada que contra ejércitos humanos en ciudades ya construidas. El enemigo, irónicamente servia porque estaba manteniendo el lugar para el pueblo de Dios hasta que ellos tuvieran la fuerza suficiente para ocuparla. Aunque no lo creas a veces Dios usa a tus "enemigos" para cuidarte vigilar tu territorio o lo que mañana será tuyo.

El problema es que nuestra mente es limitada y nuestra visión es corta sobre los futuros escenarios de la vida. Nosotros solo vemos el "obstáculo" que tenemos enfrente hoy, pero Dios ve todo el panorama completo. Él sabe qué desenlaces puede haber y qué es lo mejor para ti en este preciso momento, aunque para ti la situación sea sumamente incómoda.

A veces, esa persona incomoda que no te reconoce nada o que siempre te está cuestionando y no te deja tranquilo es la que tambien mantiene tu orgullo bajo control. Piensa esto: . Si Dios quita a esos críticos hoy y solo te deja rodeado de gente que te dice "sí" a todo, que siempre te aplaude, te vas a convertir en un arrogante insoportable. Ese enemigo, sin saberlo, es el que te mantiene humilde y humano. No queremos lidiar con personas con las que no encajamos sin darnos cuenta que esas personas están ahí por una razón importante que tal vez no logramos aun entender, porque no vemos el panorama completo.

También muchas veces pedimos que Dios nos quite todas las presiones que tenemos encima porque estamos agotados. Pero, una vida sin retos es una vida que pierde el sentido de crecimiento. Si Dios te quita esa carga sin que tengas un nuevo propósito listo, ese vacío de tiempo se llena de tristeza y desánimo. El desierto muchas veces nos mantiene caminando; el vacío puede estancarnos. Así que aunque no lo entendamos Dios puede dejarnos ocupados resolviendo un problema, a que caigamos en el abandono emocional de no tener por qué luchar. Como Elias cuando ganó a los profetas de Baal y pareciera que después no tenía sentido su vida.

Cuando oramos pidiendo que Dios nos quite un problema, estamos pidiendo que nuestros enemigos desaparezcan, pero eso hace que se abra un espacio . Si no tenemos la capacidad de "poblar" ese espacio inmediatamente con nuevos hábitos, como amor, humildad, responsabilidades o fe, ese lugar se convierte en una zona de peligro. En Mateo 12:43-45, Jesús explica que cuando un espíritu sale de un hombre y al volver halla la casa desocupada, trae otros siete peores. El problema no fue que la casa estuviera sucia, sino que estaba vacía. Sacar a tus enemigos Dios lo puede hacer, pero debemos estar lo suficientemente fuertes para que ese espacio no lo invadan fieras.

La bendición de Dios no es solo quitar lo malo, sino asegurarnos que lo bueno ocupe el lugar y nos de plenitud. Si muchas veces Dios no actúa en nuestras vidas no es por falta de poder, es Su sabiduría protegiéndonos de un vacío que Él sabe no podremos manejar.

La biblia dice

La bendición del Señor trae riquezas que no vienen acompañadas de tristezas. Proverbios 10.22

Dios no acelera el tiempo


…Los desalojaré poco a poco…

Creo que todos en algún momento nos hemos desesperado porque sentimos que Dios nos lleva a paso de tortuga y no hay para cuando lleguemos a nuestro punto de exito. Pero debemos entender que el diseño de la vida no es el crecimiento de la noche a la mañana, sino es un proceso natural de menos a más. El mismo diseño de la naturaleza nos muestra que todo tiene un proceso. El crecimiento que Dios quiere darnos es el que no es perceptible. Es como el de una planta si ves crecer una planta, no notas el movimiento minuto a minuto, pero se puede ver cuando alguien lo graba en camara rapida

Nos cuesta mucho ver que nuestra vida no avanza, que no haya cambios significativos. Pero que hoy no veas el gran cambio no significa que Dios no esté trabajando; Dios está trabajando en tus cimientos, para que cuando llegue el tiempo de levantar después no se caiga.

Es increíble pero tu vida es un proceso donde Dios ha estado trabajando poco a poco, todo lo que has vivido te sirve para cuando llegue el momento y si el momento no ha llegado es porque aun te faltan algunas experiencias por vivir. Me cuesta entender pero a mi edad hay cosas que me sirven no por el conocimiento sino por la experiencia. es decir no importa cuanto conocimiento pudiera haber tenido hace diez años, la experiencia que tengo hoy vale mas que ese conocimiento.

Dios no entrega la meta todavía


…hasta que seas lo bastante numeroso para tomar posesión de la tierra.

Ya lo hemos dicho antes: Dios está más interesado en formar nuestro carácter que en simplemente resolver nuestros problemas. En otras palabras, le interesa mucho más formar al conquistador que lograr la conquista.

¿Qué pensarías si alguien te dice: "Mi sueño es ganar una medalla de oro", pero tú sabes que no ha entrenado ni un solo día? Obviamente dirías que es absurdo. Pues eso mismo hacemos muchos cuando esperamos alcanzar puestos altos o grandes oportunidades basándonos únicamente en la oración. La gente quiere cosas grandes, quiere ganarse la lotería, quiere ganarse un auto de lujo, una casa de lujo. Y Dios tiene el poder de hacer eso, pero la pregunta es ¿tienen ellos el poder para sostener algo así?

Dios tiene el poder para ponerte en el lugar que quieras hoy mismo; el problema no es Su capacidad, sino la nuestra. Si Dios te da eso que deseas como una medalla de oro sin el entrenamiento, el día que tengas que defender tu medalla en una carrera de la vida real, tus pulmones van a colapsar y tus músculos se van a desgarrar. No tendrías la resistencia física para sostener el peso de la gloria que recibiste.

En Éxodo 23:30, Dios es muy específico: "Poco a poco los echaré... hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra". Dios sabía que si le entregaba la bendición no tenía suficientes "manos" para trabajarla. El campo se llenaría de maleza porque no tendrían cómo ararlo. Como el día que Jesús no podia dejar que el testimonio del leproso corriera porque no contaba con el equipo de discipulos necesarios para contener a la gente.

Dios hace que la bendición crezca al mismo ritmo que crece tu capacidad de administrarla. Él espera a que te multipliques en paciencia, en madurez y en equipo, para que nada de lo que recibas se desperdicie. recuerda esto no estás perdiendo el tiempo estás madurando estás creciendo.

Lo que se gana fácil, se suelta fácil. No es lo mismo heredar una fortuna que construir una empresa desde cero. cuando alguien construye sabe cuánto costó cada ladrillo, valora la inversión y no va a dejar que cualquier "fiera" se lo quite. Cuando Dios nos da las cosas poco a poco, es para que aprendamos a amar el territorio. No hay como cada batalla ganada, cada logro alcanzado, eso nos hace valorar el proceso.

Piensa esto Dios no te está retrasando, te está madurando. Si recibieras hoy todo lo que has pedido,tal vez no lograrás que dure, porque no sabrías cómo sostenerlo. Dios prefiere darte una victoria pequeña hoy que puedas sostener y apreciar, a darte una victoria gigante mañana que te termine aplastando o frustrando.

Tal vez hoy Dios no te dará lo que pides, Dios te entregará lo que ya eres capaz de administrar.

Cuando logramos comprender este diseño, Entendemos que si algunas cosas no cambian o no mejoran como quisiéramos, es porque Dios nos está protegiendo de momentos que aún no tenemos la fuerza para llenar. Cada proceso y cada momento de sufrimiento han tenido una razón: formarnos antes de entregarnos. Al final, comprendemos que el tiempo de Dios tiene sentido porque: Dios ve el panorama completo y sabe qué es lo mejor para nosotros en este preciso momento, aunque nuestra visión sea corta. Dios Evita que una bendición apresurada se convierta en una carga que no podamos sostener o que traiga mayores dificultades por nuestra falta de preparación. Y todo lo vivido nos prepara para que, cuando llegue el momento, tengamos la madurez necesaria para administrar y no desperdiciar lo que recibimos.

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