Jesús es suficiente
Introducción:
La historia de Elías para mi es fascinante, ya que paso por situaciones que muchos de
nosotros pasamos y estoy convencido que de lo que les hablare refleja mucho en la
juventud.
Para ponerlos en contexto, Elías era un profeta que desafío a los profetas de Baal, los reto
a demostrar quién era el Dios verdadero, si Jehová o Baal. Obviamente gano Elías, oro y
Dios hizo caer fuego, consumiendo el holocausto y demostrando su poder. Todo era
celebración, pero después vino la realidad.
2 Entonces Jezabel mandó a un mensajero a decirle a Elías: «Te voy a matar como tú
hiciste con los profetas de Baal. Si mañana a esta hora no estás muerto, que los dioses me
maten a mí».3 Cuando Elías supo esto, se asustó tanto que huyó a Beerseba, en el
territorio de Judá. (1 Reyes 19:2-3)
Cuantos hemos pasado por un momento alegre, de adrenalina, de triunfo, un día donde
todo nos salió bien, un día que fue perfecto, un momento que tal vez logramos lo que
siempre soñamos, que cumplimos un deseo. Pero al día siguiente nos llega una mala
noticia, regresamos a la realidad de nuestras vidas, llegamos a casa y las cosas siguen
igual, y lo que debía ser una celebración termina siendo una serie de sentimientos
sensaciones y pensamientos negativos que nos comienzan a destruir.
Todo esto me llevo a pensar en una palabra que muchos en algún momento hemos
llegado a pensar, y es creer que somos insuficientes. Y al tener esa sensación, surgen
pensamientos e ideas, las cuales veremos a continuación.
1.- Cuando te crees insuficiente, te sientes perdido
4Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; (1 Reyes 19:4)
El temor y la desesperación de Elías en ese momento era tan grande que salió sin rumbo. Esto me
pone a pensar que muchos estamos pasando por un momento así, donde caminamos sin rumbo, si
una meta y sin un destino. Estamos perdidos en un desierto donde solo caminamos y caminamos y
no vemos el final. Podemos estar estudiando, trabajando, sirviendo en la iglesia si es el caso de
algunos, pero sentimos que no avanzamos y que no estamos yendo a ningún lado.
Dice que camino por un día en el desierto, hasta que su cuerpo ya no aguanto más y se detuvo.
¿Cuánto tiempo llevas caminando sin sentido, perdido en el desierto? ¿Cuantos días, meses o años
han pasado desde que comenzaste a caminar sin una dirección? ¿Cuánto tiempo piensas seguir
así? Porque cuando crees que eres insuficiente, por más que hagas, por más que trabajes, por más
que sirves sientes que no llegas a ningún lado, sientes que lo que haces no tiene valor, que no
sirve de nada, estamos en modo automático, haciendo las cosas solo por seguir una rutina, pero
sin prestar atención hacia donde estamos yendo






No hay comentarios:
coméntanos si te ha sido de utilidad esta publicación,