La tentación de Jesús

La tentación de Jesús

Propósito general (Ético): Que los niños aprendan a reconocer la tentación y a decidir hacer lo correcto, siguiendo el ejemplo de Jesús, quien eligió obedecer a Dios en lugar de hacer lo que el enemigo le ofrecía.

Propósito específico: Que los niños comprendan que cada vez que enfrentan una tentación pueden decir “no” al pecado y responder con la Palabra de Dios, demostrando así su deseo de obedecer y agradar a Dios en todo momento.

Versículo bíblico: Mateo 4:10 Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.

Pasaje bíblico: Mateo 4:1–11

Introducción. ¿Sabes que es una tentación? La tentación es cuando el diablo nos quiere convencer de hacer algo que no le agrada a Dios. Es como una vocecita que nos dice “hazlo”, aunque por dentro sabemos que no está bien. Por ejemplo, cuando tienes ganas de decir una mentira para no meterte en problemas pero sabes que no está bien hacerlo. O como cuando quieres responder con enojo a tus papás, pero sabes que no debes responderles. También como cuando prefieres no obedecer, aunque sabes lo correcto. ¿Conoces otras tentaciones?

¿Sabías que una vez Jesús fue tentado por el diablo? Pues si historia de esa tentación nos da tres importantes enseñanzas.

1. Jesús fue tentado, pero no pecó

La primera tentación fue cuando Jesús había pasado cuarenta días en el desierto sin comer. Es posible que tuviera mucha hambre. Así que el diablo quiso aprovechar y le dijo:

“Si de verdad eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.”

Por supuesto que Jesús podía hacerlo, porque tenía poder. Pero sabía que no debía usar su poder para andar presumiendo, sino para obedecer a Dios.

Así que Jesús respondió: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”

Y el diablo no pudo hacerlo caer. Jesús venció la tentación porque eligió obedecer a Dios.

Ser tentado no es lo mismo que pecar. Todos somos tentados, pero podemos decidir hacer lo correcto como Jesús.

2. Jesús venció con la Palabra de Dios

La segunda tentación fue cuando el diablo llevó a Jesús a la parte más alta del templo y le dijo:

—“Si eres el Hijo de Dios, ¡lánzate abajo! Dios mandará a sus ángeles para cuidarte.” Pero nuevamente Jesús le respondió con la Palabra de Dios: “ No pongas a prueba al Señor tu Dios.”

Jesús sabía que no debía hacer cosas peligrosas solo para probar que Dios lo cuidaría.

Así que cada vez que el diablo quiso engañar a Jesús, Él respondió con la Palabra de Dios. Siempre decía “Escrito está”. Con eso nos enseñó que la mejor manera de vencer la tentación es conocer y usar la Palabra de Dios. ¿Qué versículos de la biblia sabes?

La biblia es nuestra espada para enfrentar al enemigo. Si el enemigo te lanza una tentación tu debes también responder con la palabra de Dios. Así como una espada nos sirve para defendernos en una batalla, la Biblia nos sirve para defendernos cuando el enemigo quiere hacernos caer.

3. Jesús nos enseña a obedecer sólo a Dios

En la tercera tentación el diablo llevó a Jesús a una montaña muy alta y le mostró todos los reinos del mundo. Y le dijo: “Todo esto te daré si te arrodillas y me adoras.” Pero Jesús respondió como ya sabemos: Escrito está: Adora al Señor tu Dios y sírvele solo a Él.”

Muchas personas caen en la tentación cuando hay algo valioso que desean y no les importa pecar con tal de obtenerlo. Pero nosotros no debemos hacer lo malo para obtener algo. Es mejor obedecer a Dios, aunque sea difícil, porque eso es lo correcto.

Conclusión. Cuando el diablo quiso hacer caer a Jesús, no lo logró, porque Jesús tenía su corazón firme. Y eso también puede pasar contigo. Cada vez que una tentación toque tu mente, tú puedes decir “no”, y usar la Palabra de Dios como Jesús lo hizo. Dios te dará las fuerzas para elegir lo correcto, y así como Jesús venció, tú también puedes vencer.

Oración modelo. Señor Jesús, gracias porque me enseñas a hacer lo correcto. Ayúdame a reconocer cuando algo es una tentación y a decir “no” cuando el enemigo quiera engañarme. Quiero obedecerte y usar Tu Palabra como mi espada. Dame fuerza para vencer, y un corazón que siempre quiera agradarte. Amén.

Llamado a la acción. Jesús venció cada tentación con la Palabra de Dios. ¡Y tú también puedes hacerlo! Así que estos son tres pasos para practicarlo esta semana.

1. Lee un versículo cada día. Elige un versículo que te ayude a recordar lo que es bueno.

Por ejemplo: “El Señor es mi ayuda, no temeré.” (Hebreos 13:6) Léelo en voz alta y repítelo cuando tengas una tentación.

2. Ora antes de empezar tu día. Cada mañana dile a Dios: “Señor, ayúdame hoy a obedecerte y a decir no al mal.” Pídele que te dé fuerza y sabiduría para tomar buenas decisiones.

3. Cuenta tu victoria. Si en la semana logras decir “no” a algo que sabías que estaba mal, ¡cuéntaselo a alguien! Dile a tu maestra, o a tus papás: “Hoy vencí una tentación como Jesús.” Eso animará también a otros a hacerlo.

Juego. La papa de la tentación.

Objetivo. Que los niños reaccionen bajo presión, usando los versículos que Jesús usó para vencer la tentación.

Materiales

La "Papa": Un objeto fácil de pasar (una pelota, un cojín, o un objeto de peluche).

Música animada y un adulto que controle la pausa.

Opcional: Un cronómetro para medir el tiempo máximo de respuesta (ej. 5 segundos).

Cómo se Juega (Rapidez y Respuesta)

1. Explica la regla de la liberación: Para "liberarse de la papa", el niño debe decir uno de los tres versículos que Jesús dijo en el desierto. Si son más grandes un versículo de la biblia que conozca de memoria.

2. La Ronda de la Tentación. Los niños se sientan o se paran en un círculo cerrado. Comienza la música y los niños se pasan la "Papa" lo más rápido posible para evitar caer en la tentación.

3. El Desafío de la Palabra

Cuando la música se detiene, el niño que tiene la "Papa" debe cumplir un desafío:

Desafío: Decir en voz alta uno de los versículos bíblicos que Jesús usó.

Si lo logra: El niño vence la tentación con la Palabra y se queda en el círculo. La música se reanuda inmediatamente.

Si no lo logra: El niño no usó su "arma" a tiempo y debe cumplir la consecuencia. Salir del círculo y repasar un versículo con un maestro.

Conclusión

Al finalizar, reitera que, así como en el juego la Palabra de Dios los liberó de la "papa", en la vida real, memorizar la Biblia y usarla es la única manera de vencer las tentaciones rápidamente.

Este juego es dinámico, simple de entender y logra el objetivo central: asociar la

presión de la tentación con la respuesta inmediata de un versículo bíblico.

Hoja de trabajo para niños pequeños 





Hoja de trabajo para niños medianos 






Hoja de trabajo para niños grandes 




Solución de la sopa de letras 





Consejos finales para los Maestros


1. Vincula las Preguntas con el Contenido: Asegúrate de que las preguntas en las hojas de trabajo estén directamente relacionadas con los puntos que abordarás en el bosquejo. Esto ayudará a los niños a conectar la información y entender mejor el mensaje.


2. Adapta Según la Edad: Cada grupo de niños tiene sus propias capacidades y niveles de comprensión. Ajusta tu enseñanza para adaptarse a la edad y nivel de comprensión de tus alumnos, de modo que puedan absorber mejor el contenido.


3. Dedica Tiempo para la Oración: Antes, durante y después de la clase, tómate un tiempo para orar. Ora por los niños antes de la clase, pidiendo que sus corazones estén receptivos y abiertos para aprender. Durante la clase, involucra a los niños en la oración, permitiéndoles compartir sus propias peticiones. Después de la clase, ora por aquellos que asistieron y también por aquellos que no pudieron asistir.


4. Preparación Anticipada: Descarga y imprime con suficiente antelación tus materiales de clase. Esto te permitirá revisar el contenido y asegurarte de que tienes todo lo necesario para una experiencia de aprendizaje efectiva.


5. Organiza Materiales: Prepara todos los materiales que necesitarás antes de la clase. Asegúrate de tener libros, hojas de trabajo, lápices, marcadores o cualquier otro material que planees usar durante la lección. Una buena organización facilitará el flujo de la clase.


6. Fomenta la Participación: Durante la clase, anima a los niños a participar y hacer preguntas. Crea un ambiente en el que se sientan cómodos compartiendo sus pensamientos y dudas. Esto fomentará un diálogo abierto y enriquecedor.


7. Variedad en la Enseñanza: Utiliza diferentes métodos de enseñanza para mantener el interés de los niños. Combina lecturas, actividades prácticas, preguntas interactivas y discusiones grupales para mantener la atención y la participación activa.


8. Sé Flexible: Aunque tengas un plan estructurado, sé flexible para ajustarte a las necesidades del grupo. Si ves que los niños están especialmente interesados en un tema en particular, puedes profundizar en ese tema y adaptar tu enfoque.


9. Crea un Ambiente Agradable: Asegúrate de que el espacio donde se lleva a cabo la clase sea acogedor y seguro. Utiliza colores alegres, coloca material visualmente atractivo y fomenta la interacción amigable entre los niños.


10. Termina con una Reflexión: Al final de la clase, brinda a los niños la oportunidad de reflexionar sobre lo que aprendieron. Puedes hacerlo a través de preguntas abiertas, dibujos o simplemente pidiéndoles que compartan lo que más les impactó.


Recuerda que cada niño es único, y tu dedicación en la preparación y la enseñanza tendrá un impacto duradero en su crecimiento espiritual y personal. ¡Disfruta del proceso y del privilegio de ser un maestro que guía y motiva a los niños en su camino de aprendizaje y descubrimiento!


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