Acciones de gracias

Acciones de gracias


Salmo 100:4 

Entrad por sus puertas con acción de gracias,

Por sus atrios con alabanza;

Alabadle, bendecid su nombre.


Aunque la palabra nos enseña a dar gracias en todo tiempo, esta temporada es una gran oportunidad para reflexionar y agradecer por todo lo que Dios nos ha permitido realizar en el transcurso del año. Diciembre es el último mes del año y nos encamina hacia una nueva temporada; tenemos que ir con esperanza cada día de este mes, confiando en que el próximo año será nuestro año. Por esa razón, cada vez que nos reunimos, debemos acercarnos al Señor con acciones de gracias, con alabanzas y alegría ante nuestro buen Dios.


Cada vez que nos reunimos es para reconocer la bondad de Dios. El agradecimiento es algo que se ve, algo que se escucha, algo que se percibe en la vida de una persona agradecida. Una acción es un hecho o acto que implica actividad, algo opuesto a la quietud; las acciones de gracias se ven y se escuchan. Los que vivimos agradecidos buscamos maneras de expresar nuestro agradecimiento.


Lucas 17:11-17 Mientras Jesús seguía camino a Jerusalén, llegó a la frontera entre Galilea y Samaria. Al entrar en una aldea, diez hombres con lepra se quedaron a la distancia, gritando:

—¡Jesús! ¡Maestro! ¡Ten compasión de nosotros!

Jesús los miró y dijo:

—Vayan y preséntense a los sacerdotes.

Y, mientras ellos iban, quedaron limpios de la lepra. Uno de ellos, cuando vio que estaba sano, volvió a Jesús, y exclamó: «¡Alaben a Dios!». Y cayó al suelo, a los pies de Jesús, y le agradeció por lo que había hecho. Ese hombre era samaritano. Jesús preguntó: «¿No sané a diez hombres? ¿Dónde están los otros nueve?»


Como muchos sabemos, la lepra era una enfermedad terrible y contagiosa. Por esa razón, los leprosos eran separados en ciudades de leprosos, y esta fue la razón por la que Jesús no oró por ellos, no los tocó, Jesús los mandó. La clave para que el milagro ocurriera estaba en la acción de obedecer. La obediencia activa el milagro. Usted solamente tiene que ir y recibirá su milagro.


Hay muchas personas que están a mitad del camino para recibir su milagro. Su milagro viene en camino mientras usted actúa en fe. Mientras tanto, siga caminando, siga creyendo, vaya por su milagro, porque mientras ellos iban, quedaron limpios de la lepra.


¿Pero qué más encontramos en este relato? Las escrituras nos dicen que solamente uno de esos 10 leprosos regresó para agradecer, y era samaritano. Como muchos vemos, los samaritanos y judíos no tenían muy buena relación; sin embargo, a veces, los rechazados o las personas a las que más señalamos, o de quienes no tienes grandes expectativas, son las que finalmente nos dan grandes lecciones, y este fue el caso de este leproso agradecido, que regresó para glorificar a Dios. 


I. El agradecimiento produce acción


El leproso volvió. Muchos hoy necesitamos tomarnos el tiempo para volver y agradecer a Dios. Tómese una pausa para agradecer a Dios por lo bueno que ha sido. Tómese el tiempo para regresar de su actividad, su agenda y múltiples ocupaciones para dar gracias a Dios. Por ahí se escucha mucho la expresión "para atrás ni para tomar impulso", pero yo te digo hoy si tienes que regresar para agradecer a Dios, entonces regresa, solo te tomará un momento y después sigue tu camino con su bendición. Estas son acciones de gracias.


En el Antiguo Testamento se hacían sacrificios para ofrecer a Dios; hoy, el sacrificio que podemos ofrecer es alabanza, eso es una acción de gracias.


Salmo 107:22 NTV Que ofrezcan sacrificios de agradecimiento y canten con alegría por sus gloriosos actos.

Salmo 50:23 Pero el dar gracias es un sacrificio que verdaderamente me honra; si permanecen en mi camino, les daré a conocer la salvación de Dios.

Salmo 12:1 NTV Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo.


II. El agradecimiento produce adoración.


¿Qué sucedió con el leproso? Regresó, glorificó a Dios y cayó al suelo. 

Lucas 17:15-16 Uno de ellos, cuando vio que estaba sano, volvió a Jesús, y exclamó: «¡Alaben a Dios!». Y cayó al suelo, a los pies de Jesús, y le agradeció por lo que había hecho. Ese hombre era samaritano.


Es imposible ser agradecido sin adorar a Dios.

Salmo 56:12 NTV Cumpliré los votos que te hice, oh Dios, y ofreceré un sacrificio de gratitud por tu ayuda.

Salmo 7:17 NTV Daré gracias al Señor porque él es justo; cantaré alabanzas al nombre del Señor Altísimo.


Hay cosas que nada más de pensarlas, lo único que puede salir de mi boca es "Dios es bueno". Cuando veo que Dios me ha protegido del mal, digo "Dios es bueno". Cuando veo la provisión de Dios en mi vida, digo "Dios es bueno". Al despertar cada mañana y ver sus bondades en mi vida, mi corazón solo puede decir "Dios es bueno". Cuando veo las puertas de oportunidades que Dios nos ha abierto, lo único que puede decir mi corazón es "Dios es bueno". Cuando medito sobre cómo Él ha borrado mi pasado y ha perdonado mi pecado, lo único que mi alma y mi corazón pueden decir es "Dios es bueno".

No hay comentarios:

coméntanos si te ha sido de utilidad esta publicación,