El reino de Dios - BibliKIDS Caballeros y princesas día 1

 El reino de Dios 
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 👑Propósito general (doctrinal): Que los niños comprendan la doctrina del Reino de Dios, entendiendo que para ser parte de él es necesario arrepentirse, creer en Jesús y vivir obedeciendo su voluntad. Este propósito busca que los niños conozcan las bases del Reino de Dios y la importancia de seguir los principios que Él establece en su palabra.

 👑Propósito específico: Que los niños aprendan cómo entrar al Reino de Dios, reconociendo la importancia del arrepentimiento, la fe en Jesús y el deseo de obedecer a Dios en su vida diaria. Además, que entiendan que vivir en su Reino implica tomar decisiones que reflejan su amor, justicia y humildad, poniendo en práctica estos valores cada día.

 👑Versículo bíblico.  Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos».  Mateo 19.14 NVI

 👑Introducción.


Antiguamente, casi todo el mundo era gobernado por reyes. Sus historias inspiraron muchos cuentos y leyendas sobre reyes, reinas, castillos, príncipes y princesas. Actualmente, son muy pocos los países que tienen un gobierno monárquico o gobernados por alguien similar a un rey.

¿Pero sabías que, en este momento, tú eres parte de un reino? No nos referimos al país en el que vives, sino a un reino espiritual: el reino de Dios. Hay un reino espiritual al que pertenecemos y hay un reino futuro en el que un día todos estaremos.

La Biblia dice que hay dos reinos espirituales que están luchando por atraer a las personas hacia ellos.

"Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado" (Colosenses 1:13, NTV).

Como puedes ver, hay dos reinos: uno gobernado por el bien y otro por el mal. Cuando las personas deciden hacer el mal, tanto con los demás como con Dios, están entrando al reino de la oscuridad. Pero cuando deciden hacer el bien y, sobre todo, creer en Jesús, pasan a ser parte del reino de los cielos.

Hay tres cosas importantes que debemos hacer para permanecer en el reino de Dios:


👑 Debemos arrepentirnos

Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Mateo 3:2


El arrepentimiento es el primer paso para entrar en el reino de Dios. Cuando hacemos cosas malas, no solo dañamos a los demás, sino que también nos alejamos de Dios, porque el pecado no le agrada a Dios y  nos separa de Él. El pecado nos mantiene atados al reino de la oscuridad, donde no podemos disfrutar de la verdadera paz ni del amor de Dios.

Dios, no quiere que nadie permanezca en una vida de pecado. Por eso nos llama a arrepentirnos, a reflexionar sobre como nos estamos portando y a tomar la decisión de cambiar. ¿Alguna vez has hecho algo que después te hizo sentir mal? Bueno arrepentirse no significa simplemente sentir remordimiento o tristeza por lo que hicimos, sino es más que eso, es estar dispuestos a renunciar al pecado y comenzar una nueva forma de vivir.

Cuando nos arrepentimos, reconocemos que necesitamos a Dios para transformar nuestras vidas. Él nos perdona y nos da la fuerza para empezar de nuevo. Además, el arrepentimiento nos acerca más a Dios, nos ayuda a vivir en su presencia y nos permite disfrutar de las bendiciones de su reino.


👑 Debemos buscar a Jesús

"Dios nos rescató del poder de la oscuridad y nos hizo entrar al reino de su Hijo amado, quien pagó el precio de nuestra libertad y así tenemos el perdón de nuestros pecados" (Colosenses 1:13-14, PDT).


Para ser parte del reino de Dios, debemos buscar a Jesús, porque la biblia dice que solo a través de Él podemos ser libres del pecado y por lo tanto entrar al reino de luz de Dios. Jesús es el Rey del reino de Dios, y fue por su sacrificio en la cruz que ahora podemos entrar en él.

Cuando Jesús murió, su sangre fue el precio que pagó para rescatarnos del reino de la oscuridad. Su amor nos dio la oportunidad de ser perdonados. Sin embargo, pertenecer a este reino requiere una decisión personal: muy importante debemos creer en Jesús, aceptarlo como nuestro Salvador y reconocerlo como el Rey de nuestras vidas. ¿Tú ya lo hiciste?

Buscar a Jesús significa rendir nuestra obediencia a Dios, obedecer sus enseñanzas y permitir que su amor transforme nuestra manera de pensar y actuar.

Además, buscar a Jesús nos ayuda a permanecer firmes en el reino de Dios. Este mundo nos ofrece muchas distracciones y tentaciones que intentan alejarnos del reino de la luz, pero cuando buscamos a Jesús diariamente, a través de la oración, a través de leer su palabra y la comunión con otros creyentes, encontramos fortaleza para seguir avanzando.

Jesús es el único camino al reino de Dios. Él nos invita a entrar, pero también nos llama a vivir de acuerdo con los principios de su reino, amor, justicia, humildad y fe. 


👑 Debemos hacer la voluntad de Dios

"No todo el que me dice: 'Señor, Señor', entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo" (Mateo 7:21, NVI).


 Un punto fundamental para ser parte del reino de Dios es entender que no basta con decir que creemos en Él o simplemente asistir a la iglesia, leer la Biblia o venir de una familia cristiana. Lo que Dios realmente busca es que hagamos su voluntad, porque el reino de los cielos no es para quienes solo lo llaman Señor, sino para quienes viven como verdaderos ciudadanos de su reino.

Hacer la voluntad de Dios significa obedecer sus mandamientos. Esto significa que debemos mostrar amor, justicia, humildad y fe, dejando que nuestros pensamientos y actos reflejen el carácter de Dios. Muchas personas pueden decir ser cristianas, pero su comportamiento demuestra lo contrario. Desobedecen a Dios, dañan a los demás y permiten que la maldad controle sus corazones. Esto no debe ser así en el reino de Dios.

Un verdadero ciudadano o habitante del reino de Dios busca agradarle con todo lo que hace. Aunque todos cometemos errores, quien hace la voluntad de Dios no permite que el pecado gobierne su vida. En lugar de desear hacer lo malo, aprende a decir “no” a las tentaciones y decide hacer lo correcto, aún cuando es difícil..

 👑Concusión. Hoy es el momento perfecto para dar el paso que transformará tu vida. El reino de Dios está abierto para quienes deciden vivir bajo su luz y su amor. Jesús ya ha hecho todo lo necesario; ahora, la decisión es tuya. ¿Estás listo para formar parte de su reino y caminar cada día cerca de Él?

 👑Oración modelo. Querido Dios, gracias por mostrarnos lo maravilloso que es Tu reino. Hoy queremos ser parte de él y vivir cada día agradándote. Ayúdanos a arrepentirnos cuando hacemos algo malo, a buscar siempre a Jesús como nuestro Rey y Salvador, y a obedecer Tu voluntad con alegría. Gracias por amarnos tanto y darnos la oportunidad de caminar contigo. En el nombre de Jesús, amén.

 👑Llamado a la acción para esta semana:

  1. Arrepiéntete y haz las paces: Si alguna vez haces algo que te hace sentir mal, como decir algo hiriente o desobedecer, pide perdón a Dios y a las personas a las que lastimaste. Recuerda que arrepentirse es dejar de hacer lo malo y comenzar a hacer lo bueno.

  2. Busca a Jesús todos los días: Cada día, dedica un momento para hablar con Jesús. Ora por la mañana o antes de dormir, y dile que quieres seguirlo y vivir como Él quiere. También puedes leer una historia de la Biblia o pedirle a tus padres que te ayuden a leer un versículo.

  3. Haz lo que agrada a Dios: Durante la semana, cuando te enfrentes a una decisión, recuerda lo que aprendiste hoy. Pregúntate: “¿Esto le agrada a Dios?”. Si la respuesta es no, elige hacer lo correcto, aunque sea difícil. Ayuda a alguien, sé amable con tus amigos y muestra amor a tu familia.

 👑 Juego: "El Reto del Saco y los Tres Pasos del Reino"

Materiales:

  • Sacos grandes (uno por equipo)
  • Carteles con los tres pasos (Arrepentirse, Buscar a Jesús, Hacer la voluntad de Dios) escritos en ellos

Preparación:

  1. Divide a los niños en equipos pequeños.
  2. Coloca una fila de sacos y los carteles con los tres pasos al final de la sala o espacio de juego.
  3. Cada equipo tendrá un turno para realizar el relevo y tomar los carteles.

Cómo jugar:

  1. Inicio del juego: El primer niño de cada equipo se coloca dentro de un saco y, al sonar una señal (por ejemplo, un silbato), corre hasta el final, donde están los carteles.

  2. Tomar el cartel: El niño debe tomar un cartel que corresponde a uno de los tres pasos (Arrepentirse, Buscar a Jesús, Hacer la voluntad de Dios). El niño no podrá tomar otro cartel hasta regresar y darle el turno al siguiente jugador.

  3. Relevo y cumplimiento: Una vez que el niño regresa a su equipo, pasa el saco al siguiente jugador, quien deberá hacer lo mismo: correr hasta el final, tomar el siguiente cartel y regresar. Los carteles deben tomarse en el orden correcto según los pasos de la clase.

  4. Final del juego: El equipo que complete el relevo y logre tomar los tres carteles en el orden correcto primero, ¡gana!

Variación:

Puedes cambiar el contenido de los carteles por preguntas o retos relacionados con cada paso. Por ejemplo:

  • Para Arrepentirse: "¿Qué significa arrepentirse? Explica en dos palabras."
  • Para Buscar a Jesús: "¿Cómo podemos acercarnos a Jesús? Menciona una forma."
  • Para Hacer la voluntad de Dios: "¿Qué significa hacer la voluntad de Dios? Menciona algo que podamos hacer para obedecerlo."

Este juego permite a los niños practicar el relevo mientras refuerzan lo aprendido sobre el reino de Dios de una forma divertida y educativa.

    Haz clic sobre la hoja de trabajo para descargar 

    Hoja de trabajo para niños pequeños




Hoja de trabajo para niños medianos









Hoja de trabajo para niños grandes






Solución 





Consejos finales para los Maestros


1. Vincula las Preguntas con el Contenido: Asegúrate de que las preguntas en las hojas de trabajo estén directamente relacionadas con los puntos que abordarás en el bosquejo. Esto ayudará a los niños a conectar la información y entender mejor el mensaje.


2. Adapta Según la Edad: Cada grupo de niños tiene sus propias capacidades y niveles de comprensión. Ajusta tu enseñanza para adaptarse a la edad y nivel de comprensión de tus alumnos, de modo que puedan absorber mejor el contenido.


3. Dedica Tiempo para la Oración: Antes, durante y después de la clase, tómate un tiempo para orar. Ora por los niños antes de la clase, pidiendo que sus corazones estén receptivos y abiertos para aprender. Durante la clase, involucra a los niños en la oración, permitiéndoles compartir sus propias peticiones. Después de la clase, ora por aquellos que asistieron y también por aquellos que no pudieron asistir.


4. Preparación Anticipada: Descarga y imprime con suficiente antelación tus materiales de clase. Esto te permitirá revisar el contenido y asegurarte de que tienes todo lo necesario para una experiencia de aprendizaje efectiva.


5. Organiza Materiales: Prepara todos los materiales que necesitarás antes de la clase. Asegúrate de tener libros, hojas de trabajo, lápices, marcadores o cualquier otro material que planees usar durante la lección. Una buena organización facilitará el flujo de la clase.


6. Fomenta la Participación: Durante la clase, anima a los niños a participar y hacer preguntas. Crea un ambiente en el que se sientan cómodos compartiendo sus pensamientos y dudas. Esto fomentará un diálogo abierto y enriquecedor.


7. Variedad en la Enseñanza: Utiliza diferentes métodos de enseñanza para mantener el interés de los niños. Combina lecturas, actividades prácticas, preguntas interactivas y discusiones grupales para mantener la atención y la participación activa.


8. Sé Flexible: Aunque tengas un plan estructurado, sé flexible para ajustarte a las necesidades del grupo. Si ves que los niños están especialmente interesados en un tema en particular, puedes profundizar en ese tema y adaptar tu enfoque.


9. Crea un Ambiente Agradable: Asegúrate de que el espacio donde se lleva a cabo la clase sea acogedor y seguro. Utiliza colores alegres, coloca material visualmente atractivo y fomenta la interacción amigable entre los niños.


10. Termina con una Reflexión: Al final de la clase, brinda a los niños la oportunidad de reflexionar sobre lo que aprendieron. Puedes hacerlo a través de preguntas abiertas, dibujos o simplemente pidiéndoles que compartan lo que más les impactó.


Recuerda que cada niño es único, y tu dedicación en la preparación y la enseñanza tendrá un impacto duradero en su crecimiento espiritual y personal. ¡Disfruta del proceso y del privilegio de ser un maestro que guía y motiva a los niños en su camino de aprendizaje y descubrimiento!


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