Promesa de gozo


Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Lucas 2.10

En una ocasión mientras estábamos de viaje se me ocurrió hacerle una pregunta al equipo que nos acompaña, mientras compartíamos los alimentos y les preguntaba ¿Qué piensan o que se les viene a la mente cuando escuchan la palabra navidad?  La mayoría coincidió en responder que lo que piensan es en “felicidad “entre muchos pensamientos de los que hablaron, todo se resumía en lo mismo, en la felicidad.  La mayoría tiene buenos recuerdos de estas fechas y al parecer todos se preparan mental, emocional y materialmente para recibir estas fechas con mucha alegría. Así que reflexionamos sobre esto con mi esposo y pensamos en lo especial que es la disposición que hay en el corazón de tanta gente en estas fechas del año para sentirse bien y para hacer sentir bien a su familia. Sin importar por supuesto que quizá no haya sido en estas fechas que nació Jesús, lo especial de esto es que de una u otra forma la mayoría de las personas en el mundo se pueden unir en un pensamiento de nobleza gracias al acontecimiento más importante de la historia que es el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.


No ha habido un acontecimiento que haya impactado el mundo tanto como la llegada de Jesús, tanto que los libros de historia utilizan de referencia el tiempo de Jesús en la tierra como antes y después de Cristo.

Pero así como la llegada de Jesús significaría un motivo de gozo y felicidad, el enemigo como siempre intentaría apagar ese gozo, como lo quiso hacer en la vida de los padres de Jesús

EL TEMOR ES EL PRINCIPAL ENEMIGO DEL GOZO
¿Alguna vez le ha ocurrido algo tan grande y especial que ha llegado a tener un ligero sentimiento de temor de que ocurra algo malo? El miedo muchas veces opaca nuestros tiempos de gozo, algo nos dice que estemos contentos pero algo nos quiere internamente trata de limitar nuestra alegría. La llegada de Jesús era motivo de alegría un tiempo extraordinario para la humanidad, pero cada vez que se daba el anuncio había temor.

José tuvo temor al compromiso  Mateo 1.20
Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
S. Mateo 1:20

María tuvo temor a la bendición Lucas 1.30
Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.  Lucas 1.30

Los pastores tuvieron temor a lo desconocido Lucas 2.9 -10
Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.  Lucas 2.9-10

En todos los casos el mensaje fue no tengas temor, cada uno de ellos tuvo su propia reacción de temor ante el anuncio de la llegada de Jesús.

Es posible que a veces pasamos por la misma situación, tenemos miedo como José de adentrarnos en un compromiso que pensamos no debemos aceptar, José sabía que no era su hijo y por ser justo no denunció a María, pero tampoco quería continuar con una relación en  la que había un bebé del cual él no era el padre. Dios muchas veces nos ha entregado un propósito que nosotros no queremos, amamos la iglesia pero no queremos ser responsables de algo que nosotros no hemos engendrado.

También puede ser que escuchamos grandes promesas de Dios para nuestra vida como María pero en lugar de recibirlas, pensamos igual que María  ¿Cómo será esto posible? Porque como hemos dicho en algún momento nos cuesta creer que algo bueno nos pueda suceder a nosotros, estamos más a la expectativa de las cosas malas que suceden que el miedo no nos permite gozarnos de las bendiciones que Dios quiere darnos.

Igualmente podemos sentir temor ante lo que no hemos visto antes, como los pastores. Dios obra de formas misteriosas y muchas veces nos sorprenderá  con cosas que no nos imaginábamos que ocurrirían. Cuando algo parece romper tu realidad no  tengas miedo, cuando algo ocurre de forma diferente a como estás acostumbrado no tengas miedo, puede ser el Señor que se está manifestándose a tu vida trayendo una bendición de gozo.

EL ENEMIGO  QUIERE MATAR A JESÚS EN TU VIDA PARA QUE PIERDAS LA PROMESA DE GOZO

…he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto,  Mateo 2.13-14

La persecución tratará de quitarte el gozo. La biblia dice que cuando Herodes se enteró por los sabios que había un rey de los judíos que había nacido, pidió que se le indicara donde estaba porque supuestamente quería “adorarlo” pero en realidad su plan era matarlo.  Así que el primer paso sería buscarlo, por lo que Dios tuvo que advertirle a José que huyera a Egipto. Piense por un momento como sería esta situación, José y María tenían un bebé que se había convertido en su alegría pero ahora esa alegría se veía amenazada, imagínese lo difícil que era para ellos saber que la amenaza no era contra ellos sino contra su hijo, para quienes son padres saben que lo más preciado que tenemos son nuestros hijos. Así que ni siquiera esperaron al amanecer sino que de noche tuvieron que huir.

De la misma forma la llegada de Jesús a nuestras vidas ha traído gozo y alegría pero el enemigo no puede vernos alegres en la presencia de Jesús, por lo que muchas veces se levantará en nuestra contra para que nuestra alegría se vea opacada. Así que de forma inexplicable suceden cosas que alteran nuestro gozo, de la nada surgen persecuciones contra nosotros por causa de Cristo, y en algún momento algunos creyentes creen que su vida estaba mucho mejor antes de que Jesús llegara a sus vidas. El enemigo siempre querrá engañarnos haciéndonos creer que el antes de Cristo es mejor, como los hijos de Israel cuando salieron de Egipto pensaban que era mejor vivir como esclavos en Egipto con estabilidad que libres en el desierto con la persecución del Faraón.

No pierdas a Jesús. Es triste pero muchos cristianos han dejado que Jesús muera en sus vidas, por supuesto a Jesús no le pueden hacer nada pero cuando muchos cristianos renuncian a su fe por causa de las dificultades es como si muriera, ya no creen, ya no lo buscan, ya no sienten lo mismo, lo han perdido. Se ha ido de sus vidas.

La persecución no puede robarnos nuestro gozo. Cuando José fue advertido en sueño huyo inmediatamente con María y el niño, posiblemente fue incomodo, pero sin duda era más grande el amor que tenían por Jesús que la amenaza que venía contra ellos, era más importante cuidar el propósito de Dios que mantener la estabilidad en la que vivían.
El apóstol Pedro dijo: gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo. (1 Pedro 4.13) Dios sabe que el enemigo querrá quitarnos nuestro gozo a través de las crisis, pero lo maravilloso es entender que lo que debería ser un motivo para perder el gozo la biblia nos enseña que es una razón para gozarnos, no ha mayor derrota en tu enemigo que te goces cuando el espera que te entristezcas. Dios quiere verte gozoso frente a tus enemigos. Recuerda que cuando tu amor por Jesús es más grande, las crisis no podrán quitarte el gozo  de haberlo recibido en tu vida.

Vemos en la biblia que Herodes se turbó pero Dios no le dio un mensaje como a los demás, sino que el temor lo consumió y lo hizo cometer locuras, porque en él no había corazón para aceptar el gozo de Dios.

DEJA QUE EL GOZO DE DIOS FLUYA EN TU VIDA

No hay razón para evitar el gozo que Dios quiere darnos, ningún placer terrenal se compara a la alegría y gozo que podemos experimentar en su presencia, cuando dejaron a un lado sus dudas y temores experimentaron el maravilloso gozo de Dios.

Gozo en la tierra como en el cielo.
Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Lucas 2.13

Muchas veces cantamos que queremos adorar como se hace en el cielo, o que se escuche en el cielo lo que cantamos en la tierra pero mientras no dejemos que Dios haga su obra libremente en nuestras vidas esto no podrá suceder, mientras tengamos temores o dejemos que las adversidades nos apaguen difícilmente se escuchará nuestro gozo en el cielo. Cuando se anunció la venida de Jesús a este mundo los pastores escucharon el gozo que había en el cielo.

Pero cuando finalmente los pastores vieron a Jesús entonces seguramente el cielo escuchó el gozo de ellos.

Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho. Lucas 2.20

Valdrá la pena todo lo que hemos vivido por experimentar ese gran gozo. La biblia dice que los magos venían de oriente, imagínese cuanto caminaron, que cosas enfrentaron en todo su recorrido y que necesidades se enfrentaron, pues la biblia no dice que eran reyes sino sabios. Sin embargo cuando finalmente llegaron a su destino dice la biblia que se regocijaron con gran gozo. Valió la pena por el gozo de poder estar frente al verdadero rey. Que diferencia a quienes les cuesta ir a la presencia de Dios por pequeñas situaciones.

Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Mateo 2.10-11

Un gozo del alma y del espíritu. Cuando el ángel hablo con María parece ser que maría lo han entendido todo, pero ella experimenta un gozo especial el día que visita a Elisabeth que también está embarazada pero ocurre algo especial el bebé de Elisabeth es lleno del Espíritu cuando María llega al lugar, ante eso María reacciona y se da cuenta que lo que lleva en su vientre es mucho más de lo que ella se imaginaba. 

Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor;  Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.  Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.  Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre. Lucas 1:46-49 

Una gran promesa de Navidad es el gozo de Dios, es increíble que este tiempo sea un tiempo de frustración y molestia incluso para mucho cristianos, muchos se han dejado robar por el enemigo incluso después de haber estado en un servicio de bendición e han permitido que se lleve su gozo, y le han dado lugar para que traiga amargura y pleitos, no debemos perder el gozo de Dios en nuestras vidas ni en esta fecha ni en ninguna otra del año.

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