Alabando sin limites
En estos domingos hemos aprendido lo importante que es la adoración en nuestras vidas. Para las personas que creemos en Dios, que asistimos a una iglesia y que nos decimos ser cristianos, la adoración debe ser una cultura que practicamos todos los días, lo mencionaban el primer domingo del mes, esa parte es fundamental en la familia, ver como nuestros padres adoraban cuando estábamos chicos nos marcó y fue un modelo para nosotros, y ahora que ya estamos grandes es algo que practicamos sin necesidad de que alguien nos diga o nos obligue.
Sin embargo, adorar y cantar a veces se toma como cualquier cosa, pero no es así. La adoración y nuestro canto puede tener un impacto poderoso dependiendo de la forma en que lo hagamos. Por ejemplo, muchas veces decimos: no llegaré a tiempo a la reunión, pero no pasa nada, total solo me voy a perder los cantos. Y se nos olvida que Dios también se mueve y habla durante el tiempo de alabanza.
Por eso hoy quiero hablarles de una historia que todos conocemos, pero que tal vez no le hemos prestado suficiente atención y no reflexionamos sobre todo lo que nos puede enseñar, y hablo de la historia de Pablo y Silas.
25 Cerca de la media noche, Pablo y Silas oraban y cantaban alabanzas a Dios, mientras los otros prisioneros escuchaban. Hechos 16:25 TLA
El contexto de esta historia ya lo sabemos, fueron encarcelados y azotados, y de ellos aprenderemos una gran lección en su forma de alabar.
1.- Una alabanza sin límites siempre está acompañada de la oración.
25 Cerca de la media noche, Pablo y Silas oraban…
Me llama mucho la atención esta parte, muchas veces se dice que el orden de los factores no altera el producto, pero en este caso si tiene un poder el orden de cómo se hacen las cosas. Veámoslo de esta manera, Jesús oró antes de escoger a sus discípulos (Lucas 6:12-13), también Jesús oró antes de comenzar su camino hacia la cruz (Mateo 26:36-39) Nehemías oró y ayunó antes de ir a restaurar los muros (Nehemías 1:4 – 2:4) y el siervo de Abraham oró antes de buscar esposa para su hijo Isaac (Génesis 24:12-14). Entonces podemos ver que la oración es algo que las personas siempre hacían antes de actuar, pedían dirección y respuesta de parte de Dios antes de hacer cosas que eran importantes. Y en nuestra adoración y nuestra alabanza no debe ser la excepción.
No sé si les pase los mismo que a mí, pero se siente la diferencia cuando comenzamos un día sin oración y un día con oración. Esto pasa porque la oración nos da esperanza, aumenta nuestra fe y nos crea una expectativa sobre lo que sucederá en nuestro día. Para mi es importante la oración que se hace antes de comenzar con el tiempo de alabanza, tanto la que hace cada persona del grupo individualmente, como la que hacemos todos juntos, escucho lo que la persona está diciendo y creo que Dios se puede mover de una manera especial.
Cuando estés cantando en tu casa, cuando vayas en el camión escuchando música o cuando estés el domingo en la iglesia adorando, recuerda hacer una oración, y estoy seguro que Dios te puede hablar en ese momento.
2.- Una alabanza sin límites siempre está por encima de las dificultades
25 Cerca de la media noche, Pablo y Silas oraban y cantaban alabanzas a Dios
Como mencionábamos al principio, esta es una escena increíble, recordemos que fueron azotados y encarcelados, y a pesar de la situación en la que se encontraban comenzaron a alabar a Dios. ¿Cómo es eso posible? Eso sucede cuando entendemos que a pesar de las cosas que están pasando a nuestro alrededor, Dios está con nosotros y que nacimos para adorarlo y nuestra adoración no puede estar limitada a ninguna situación.
Hay un versículo en la biblia que siempre ha despertado en mí un corazón que alaba a Dios en cualquier circunstancia y es el Salmos 103.
Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. 2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Salmos 103:1-2
Como sabemos nosotros somos cuerpo, alma y espíritu. El cuerpo es lo que nos conecta a lo terrenal, lo que tocamos, vemos y hacemos en este mundo. El alma es donde se encuentran nuestros pensamientos y emociones. Y el espíritu es aquel que nos conecta con Dios.
Y la razón por la cual este versículo me motiva a adorar en cualquier momento, es porque el salmista dice “Bendice alma mía a Jehová” y mi forma de verlo es que a veces tienes que obligarte a hacer cosas que tu alma no quiere o no tiene ganas, pero que tu espíritu sabe que lo necesita. Nadie tiene ganas de adorar cuando está cansado, cuando siente que no puede más, cuando las cosas no están saliendo bien, y todos sabemos que Dios está a nuestro lado, pero en ese momento simplemente el alma está cargada de tantas cosas, y por eso este versículo es un grito donde le dices a tu alma: ¡vamos! Adora, bendice, alaba, sé que no tienes ganas, pero en este momento es cuando más debemos hacerlo.
Y puedo imaginarme a Pablo y a Silas, adoloridos, golpeados, cansados, pero en ese momento le están diciendo a su alma, tenemos que orar, tenemos que cantar, Dios está con nosotros, hemos visto su gloria y esto que estamos pasando es temporal.
Por eso cuando estés en una situación donde no sabes cómo comenzar a alabar por todo lo que está pasando a tu alrededor, recuerda esto y di: alma mía alaba a Jehová.
3.- Una alabanza sin límites puede alcanzar a quien nos rodea
25 Cerca de la media noche, Pablo y Silas oraban y cantaban alabanzas a Dios, mientras los otros prisioneros escuchaban.
Esto último me encanta, porque nos recuerda que nuestra alabanza es más poderosa de lo que imaginamos. Aquí podemos ver un escenario donde Pablo y Silas, están cantando después de ser golpeados, y me pregunto qué tan fuerte estaban cantando como para que los demás presos los escucharan, porque antes de eso dice la biblia:
23 Después de haberlos azotado mucho, los metieron en la cárcel, y ordenaron al carcelero que los vigilara con el mayor cuidado. 24 Al recibir esta orden, el carcelero los metió en el lugar más profundo de la cárcel y los dejó con los pies sujetos en el cepo. Hechos 16:23-24 DHH
Entonces podemos ver que el carcelero los metió al lugar más profundo de la cárcel, no sabemos qué tan profundo era, si les dieron un lugar donde estaban completamente solos, pero todos los presos podían escuchar su alabanza. Y otra cosa que dice, es que tenían los pies sujetos en el cepo, tal vez también estaban atados de las manos para que no intentaran liberarse, pero su boca estaba totalmente libre, y sabemos que lo que declaramos con nuestros labios en el nombre de Jesús, tiene poder.
Entonces a pesar de la condición que se encontraban, estaban cantando a tal nivel que los estaban escuchando y una pregunta que nos podemos hacer es ¿qué escuchamos primeramente en casa? ¿qué es lo que mencionamos, lo que escuchan tus hijos, lo que escuchan nuestros padres? La adoración que hacemos tiene un efecto poderoso en aquellos que nos escuchan. Ahora pensemos en los que están fuera de nuestro hogar, ¿Qué escuchan los vecinos, la gente que nos rodea donde sea que nos encontramos? ¿El sonido que escuchan es un sonido de alabanza y adoración, o es un sonido de queja, de burla, de chisme o de condenación?
Este es un momento especial para reflexionar y pensar lo que queremos que los demás escuchen de nosotros, porque pasa lo siguiente:
26 vino de repente un temblor tan fuerte que sacudió los cimientos de la cárcel. En el mismo momento se abrieron todas las puertas, y a todos los presos se les soltaron las cadenas. Hechos 16:26 DHH
No solo Pablo y Silas fueron libres, a todos los presos se les soltaron las cadenas. Nuestra alabanza no tiene límite de alcance, cuando alabamos y adoramos a otro nivel el poder de Dios se manifiesta, la gloria de Dios se puede ver y puede llegar a quienes menos imaginamos. Como aquellos hombres que llevaron un paralítico a ver a Jesús para que lo sanara, pero no podían entrar por la puerta, tuvieron que romper el techo y dice la biblia que Jesús al ver la fe de ellos, le dijo al paralitico tus pecados son perdonados y lo sano.
El día de hoy, podemos cambiar nuestra manera de alabar y adorar, recordar que una oración puede dar dirección y fuerza a nuestra alabanza, que nacimos para adorar a Dios y que eso no está ligado a ninguna situación o condición, que podemos alabar en cualquier momento y que hay personas que nos escuchan, que están prestando atención a lo que sale de nuestros labios y que sus vidas pueden ser trasformadas por causa de nuestra alabanza y el poder de Dios.
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